Ley y Ser. Derecho y Ontología Crítica en Foucault (1978- 1984)

Repárese en que el principio de limitación gubernamental no es aquí el mercado ni el interés, sino algo que se habrá de ubicar al exterior de la dinámica de los intereses, justamente los derechos humanos. Con todo, lo que resulta más sobresaliente es el vínculo que Foucault establece entre el «afecto político» y una «política de los derechos humanos». ¿Es posible fundar una política de los derechos humanos en un afecto, en un sentimiento –y no en una idea positiva de «humanidad»? ¿Cómo fundar a partir de las indignaciones, de la détestation, de lo inaguantable o de lo intolerable una política de los derechos humanos? Las indicaciones que Foucault procura para elaborar una posible respuesta a esta cuestión vendrían a desconcertar y a incordiar en todo lo esperado.